Nutrición y fertilidad | Así afecta lo que comes a tu fertilidad | Entrevista con María Pastor

Con la llegada de las fiestas navideñas, muchas de nuestras pacientes nos confiesan que este es uno de los momentos más difíciles del año para mantener hábitos saludables.
En Vida Fertility siempre hemos defendido que la fertilidad debe abordarse desde una perspectiva de medicina integrativa, donde la medicina y la nutrición caminan juntas. Por eso, en este artículo hemos querido profundizar en el verdadero impacto de la nutrición sobre la fertilidad femenina y masculina, un tema que genera muchas preguntas, pero también mucha desinformación.
En esta ocasión, hablamos con la Dra. Marta Zermiani, ginecóloga experta en reproducción asistida en Vida Fertility Madrid, y nuestra nutricionista colaboradora especializada en fertilidad María Pastor para ofrecer una visión conjunta, médica y nutricional, sobre cómo la alimentación es una herramienta poderosa para mejorar la ovulación, la calidad ovocitaria y espermática, la salud endometrial, el equilibrio hormonal y la implantación.

Marta, ¿cómo influye la alimentación en nuestra fertilidad?
La alimentación influye al modular el peso, el metabolismo, la inflamación y el estado micronutricional. Si el IMC, o cualquiera de estos mecanismos están desequilibrados, la función reproductiva también se ve afectada.
Un peso demasiado bajo o demasiado alto puede alterar la regularidad de los ciclos y la calidad de los óvulos. Una alimentación rica en azúcares y alimentos ultraprocesados favorece la resistencia a la insulina y la inflamación, condiciones que pueden obstaculizar la ovulación. Por el contrario, una dieta equilibrada proporciona las vitaminas y los antioxidantes necesarios para la maduración ovárica y para un entorno uterino favorable.
La alimentación también influye en la calidad del endometrio, ya que modula la inflamación, el metabolismo y la disponibilidad de micronutrientes útiles para la implantación. Un exceso de azúcares y grasas saturadas aumenta la inflamación y la resistencia a la insulina, condiciones que pueden hacer que el endometrio sea menos receptivo.
Por el contrario, una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales, pescado y grasas insaturadas favorece una mejor perfusión y un entorno más estable para la implantación. Las deficiencias de folatos, vitamina D, hierro y antioxidantes pueden comprometer el crecimiento endometrial y la calidad de la fase lútea. Por lo tanto, una dieta equilibrada favorece un grosor y una funcionalidad endometriales más adecuados para los procesos de implantación.
¿Influye la microbiota en la fertilidad?
Por supuesto, otro aspecto muy importante es el de la microbiota endometrial.
La microbiota endometrial es el conjunto de microorganismos presentes en la cavidad uterina. Cuando prevalecen las especies «beneficiosas», en particular los lactobacilos, el endometrio mantiene un entorno estable, poco inflamatorio y más receptivo a la implantación.
Las alteraciones en la composición (disbiosis) pueden aumentar la inflamación local, reducir la calidad de la respuesta inmunitaria y disminuir las probabilidades de implantación espontánea o tras una PMA. La microbiota endometrial depende directamente de la intestinal.
Por ello, el estado del intestino y del endometrio está estrechamente relacionado: una microbiota intestinal equilibrada favorece la estabilidad también a nivel uterino, mientras que un intestino alterado puede contribuir a un endometrio menos receptivo.
Dra. Zermiani, ¿puedes darnos ejemplos de problemas de fertilidad relacionados con una alimentación incorrecta?
- Anovulación por bajo peso o dietas demasiado restrictivas, con ciclos irregulares o ausentes.
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP) agravado por la obesidad o las dietas ricas en azúcares, que altera la ovulación y la calidad de los óvulos.
- Reducción de la calidad ovocitaria debido a deficiencias de folatos, vitamina D, hierro o antioxidantes.
- Reducción de la receptividad endometrial, a menudo relacionada con inflamación crónica, desequilibrios metabólicos relacionados con la alimentación o alteraciones de la microbiota endometrial.
Doctora, ¿cómo se puede saber si un paciente necesita ayuda en materia de alimentación?
Se puede saber que un paciente necesita apoyo nutricional observando diferentes señales clínicas. Por ejemplo, fluctuaciones significativas de peso, un índice de masa corporal muy bajo o muy alto, o ciclos irregulares o ausentes pueden indicar que la alimentación está interfiriendo con la fertilidad.La presencia de resistencia a la insulina, trastornos alimentarios o deficiencias documentadas de vitaminas y minerales también son indicadores importantes.En casos de FIV negativas o fallos en tratamientos de reproducción asistida, evaluar la alimentación cobra aún más relevancia, ya que corregir los hábitos incorrectos puede mejorar la ovulación, la calidad de los óvulos y el entorno uterino.
Dra. Marta Zermiani, ¿la nutrición y fertilidad afecta a la infertilidad masculina?
La alimentación influye directamente en la infertilidad masculina porque actúa sobre varios mecanismos fundamentales de la producción y la calidad de los espermatozoides.
Un exceso de calorías, especialmente procedentes de azúcares refinados y grasas saturadas, favorece el sobrepeso y la obesidad, condiciones que alteran el equilibrio hormonal, reducen los niveles de testosterona y aumentan los estrógenos circulantes, lo que compromete la espermatogénesis.
Las deficiencias nutricionales de vitaminas (C, D, E), folatos, zinc, selenio y antioxidantes aumentan el estrés oxidativo en los testículos, dañando el ADN espermático y reduciendo la motilidad y la morfología de los espermatozoides.
“Muchos estudios evidencian que un consumo excesivo de café o cafeína puede estar asociado con un aumento del estrés oxidativo y una mayor fragmentación del ADN espermático. La cafeína puede aumentar la producción de radicales libres y reducir la eficacia de los sistemas antioxidantes en los testículos, dañando el ADN de los espermatozoides. Sin embargo, un consumo moderado (1-2 tazas de café al día) no suele tener efectos significativos sobre la calidad del esperma”.
La disbiosis intestinal también puede influir indirectamente, a través de la inflamación sistémica y las alteraciones metabólicas que afectan a la función testicular.
Por el contrario, una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, pescado y grasas insaturadas, favorece un perfil hormonal estable, reduce el estrés oxidativo y favorece la producción de espermatozoides de calidad, lo que aumenta las probabilidades de concepción natural o mediante técnicas de reproducción asistida.
María Pastor, nutricionista experta en fertilidad, ¿cómo trabajas o procedes con los pacientes que tienen problemas de fertilidad?

Lo primero de todo, hay que entender el cuadro completo de cada paciente, cada persona es un mundo, y habrá que explorar de forma exhaustiva cómo está a nivel digestivo, cómo son sus hábitos, su estrés, su alimentación, estado hormonal (cómo han sido sus ciclos, parte tiroidea…)
Entender de dónde partimos es clave para crear una ruta terapéutica de acompañamiento que facilite el proceso de fertilidad.
Mi modo de trabajar es a través de 1 primera visita online (conmigo o con mi compañera Luisa de mi equipo) de una hora en la que profundizamos en todo lo que os he mencionado. Después, realizamos un documento completo pidiendo pruebas y análisis necesarios, ajustando tratamiento y suplementación y, por supuesto, propuestas de hábitos de vida y alimentación adaptada a cada paciente.
Pequeños cambios de alimentación, descanso y movimiento generan cambios enormes, altamente positivos.
Tras 1 mes siguiendo las recomendaciones, planteamos revisiones (cada mes, 2-3 según el paciente) hasta que alcanzamos objetivo y, por tanto, el alta.
María, ¿qué tipo de cambios nutricionales suelen ser necesarios para los pacientes (hábitos alimenticios, suplementos, antioxidantes, etc.)?
Lo primero es valorar si existe celiaquía o sensibilidad al gluten no celíaca, ya que en estos casos puede ser necesario eliminar el gluten de la dieta.
A continuación, es fundamental evitar el alcohol, reducir al mínimo la cafeína, así como eliminar los azúcares simples y los productos ultraprocesados, incluyendo embutidos y carnes industriales.
En cuanto a los alimentos recomendados, es importante priorizar aquellos que promueven la salud y modulan la inflamación: vegetales frescos y de temporada, proteínas de alta calidad, incluyendo pescado azul pequeño varias veces por semana (no abusar de especies como el atún por su contenido en mercurio), y elegir tubérculos como el boniato por encima de harinas refinadas como el pan o la pasta.
La dieta debe ser lo más natural posible, rica en grasas con perfil antiinflamatorio (como el lino molido, las nueces o las sardinas) y en antioxidantes presentes en verduras de hoja verde oscura y frutos rojos.
En cuanto a la suplementación, esta debe personalizarse según el caso, aunque hay un punto clave común: alcanzar niveles óptimos de vitamina D en sangre, por encima de 40–50 ng/ml, lo que en la mayoría de los casos requiere suplementación específica.
¿Cuánto tiempo suele tardar en verse una mejora en la fertilidad del paciente?
Depende taaanto de cada caso. Si el problema de base era una celiaquía, en cuanto retiras gluten y trazas la mejoría es inmediata.
Si por el contrario el problema era digestivo o una disbiosis … podemos tardar unos meses.
¿La disbiosis intestinal puede afectar a la fertilidad y cuáles son los enfoques terapéuticos relacionados?
¡Justo! Como acabo de comentar, la microbiota desequilibrada puede influir significativamente en la infertilidad femenina como infertilidad masculina. Este desequilibrio afecta el metabolismo hormonal, incrementa la inflamación sistémica y altera la función inmune, factores clave para la ovulación, la calidad ovocitaria, la implantación embrionaria y la espermatogénesis.
Además, la microbiota intestinal se relaciona estrechamente con la vaginal y la endometrial, por lo que su alteración aumenta el riesgo de infecciones y fallos reproductivos.
Ante problemas de disbiosis endometrial habrá que trabajar si o si como punto de partida sobre la microbiota intestinal. Lo haremos apoyándonos de probióticos específicos (no todo sirve para todos los casos), prebióticos y una alimentación adaptada a los objetivos de cada paciente.
En paralelo (además de una alimentación de perfil antiinflamatorio y base mediterránea) se trabajará sobre la reducción de tóxicos ambientales, manejo del estrés y mejoría del metabolismo.
Todo suma para lograr un ecosistema intestinal lo más equilibrado posible. Con ello, optimizaremos la salud reproductiva.
Fiestas navideñas y fertilidad: ¿qué como estas navidades?
Después de revisar tanto la perspectiva médica como la nutricional, queda claro que la alimentación es mucho más que un complemento: la nutrición es un pilar fundamental en muchos procesos con impacto directo en la fertilidad.
En estas semanas navideñas, nuestro mensaje es de calma. No se trata de renunciar a disfrutar, sino de encontrar un equilibrio que respete tu cuerpo y tu proyecto reproductivo.
Desde Vida Fertility, tanto nuestro equipo médico como los profesionales de nutrición con los que colaboramos, estamos aquí para acompañarte paso a paso.
Si tienes dudas sobre tu alimentación, si estás iniciando un tratamiento o si buscas mejorar tu fertilidad de forma global, estaremos encantadas de valorar contigo tu caso en particular.
Tratamientos de fertilidad recomendados
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