¿Es necesario hacer un DGP en un tratamiento de ovodonación?

Cuando una pareja o una mujer desea ser madre, puede que exista algún problema de fertilidad y que haya que considerar la ovodonación. En este tipo de tratamiento es habitual que surjan múltiples dudas.
Según la Dra. Katharina Spies, una de las preguntas más comunes en consulta es si es necesario realizar un DGP en embriones generados a partir de óvulos donados. La respuesta no es universal, pero en la mayoría de los casos, no es un procedimiento imprescindible.
Desde Vida Fertility, queremos resolver esta cuestión con un enfoque profesional, empático y riguroso, basándonos en evidencia científica y en la experiencia clínica diaria.

- 1. ¿Qué es y cuándo se hace un Diagnóstico Genético Preimplantacional?
- 2. Tipos de DGP
- 3. ¿Para quién está indicado el DGP?
- 4. ¿Y con óvulos donados, es necesario el DGP en ovodonación?
- 5. Vivir la ovodonación: el duelo genético
- 6. ¿En qué casos sí se podría considerar un DGP en ovodonación?
- 7. ¿Tienes dudas sobre tu tratamiento de ovodonación?
- 8. Preguntas frecuentes sobre DPG en ovodonación
¿Qué es y cuándo se hace un Diagnóstico Genético Preimplantacional?
El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) es una técnica que permite identificar posibles alteraciones genéticas o cromosómicas en los embriones antes de que se produzca la implantación en el útero. Su objetivo principal es garantizar el nacimiento de un bebé libre de dichas anomalías.
Este procedimiento se lleva a cabo en el marco de un tratamiento de Fecundación In Vitro (FIV), ya sea con fecundación convencional o mediante microinyección espermática (ICSI).
A los 5 días del cultivo embrionario, se realiza una biopsia embrionaria, extrayendo una o varias células del embrión para analizar su material genético. Después de la biopsia, los embriones son vitrificados hasta obtener el resultado de la biopsia.
Una vez obtenidos los resultados genéticos, es posible seleccionar aquellos embriones con cariotipo normal para proceder a su transferencia al útero.
Tipos de DGP
El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) se clasifica en tres modalidades principales, dependiendo del tipo de anomalía genética que se pretende detectar: PGT-A, para identificar aneuploidías o alteraciones en el número de cromosomas; PGT-M, orientado a enfermedades monogénicas hereditarias; y PGT-SR, que permite analizar reorganizaciones estructurales en el material genético.
¿Qué es el PGT-A y cuándo se hace?
El PGT-A es una técnica de laboratorio en la cual, a través de una biopsia embrionaria, permite analizar los embriones antes de ser transferidos al útero para detectar anomalías cromosómicas.
Su uso está especialmente indicado en casos de:
- Edad materna avanzada (mayores de 38-40 años)
- Fallos de implantación previos
- Abortos de repetición
- Infertilidad masculina severa
Su principal objetivo es identificar embriones euploides (con el número correcto de cromosomas), aumentando así las probabilidades de embarazo evolutivo y reduciendo el riesgo de aborto espontáneo.
¿Cuándo se hace y qué es el PGT-M?
El PGT-M o Test Genético Preimplantacional para Enfermedades Monogénicas nos permite identificar enfermedades hereditarias específicas causadas por mutaciones en un solo gen como, por ejemplo: fibrosis quística, el síndrome X-frágil o la enfermedad de Huntington.
Está indicado para mujeres portadoras de una mutación genética que pueda causar enfermedades hereditarias.
¿Qué es el PGT-SR y cuándo se hace?
PGT-SR (Test Genético Preimplantacional para Reordenamientos Estructurales) es una biopsia embrionaria con el objetivo de identificar posibles desequilibrios cromosómicos, como translocaciones, que pueden deberse a reordenamientos estructurales heredados de los progenitores.
Está indicado para parejas donde uno o ambos miembros son portadores de alteraciones cromosómicas estructurales, como translocaciones o inversiones.
¿Para quién está indicado el DGP?
El DGP está especialmente recomendado en determinados perfiles clínicos como:
- Parejas portadoras de anomalías genéticas.
- Cariotipo alterado en uno de los progenitores.
- Mujeres de más de 39-40 años, ya que existe un mayor riesgo de tener embriones que presenten anomalías cromosómicas.
- Mujeres con varias FIV previas negativas.
- Mujeres con antecedentes de abortos de repetición.
- FISH alterado en espermatozoides.
¿Y con óvulos donados, es necesario el DGP en ovodonación?
Cuando hablamos de tratamientos de ovodonación, partimos de una base distinta. Las donantes de óvulos son mujeres jóvenes, sanas, sin antecedentes genéticos, y pasan por un proceso de selección estricto y riguroso. Además, en Vida Fertility realizamos siempre un matching genético exhaustivo entre la donante y la pareja masculina, garantizando compatibilidad fenotípica y genética.
Un estudio especialmente relevante publicado en la revista científica Human Reproduction en 2020 analizó los efectos del diagnóstico genético preimplantacional para aneuploidías (PGT-A) en tratamientos con ovodonación. Los resultados fueron concluyentes: no se observaron mejoras significativas en las tasas de embarazo exitoso cuando se aplicó el PGT-A a embriones generados con óvulos de donantes.
A partir de esta evidencia, podemos afirmar que, actualmente, no hay base científica que respalde que el uso del PGT-A aumente las probabilidades de éxito en tratamientos con óvulos de donantes jóvenes y sanas, como las que seleccionamos cuidadosamente en Vida Fertility. Aun así, se trata de una herramienta que sigue estando disponible si el paciente desea utilizarla, y siempre consideramos sus preferencias para ofrecer tratamientos totalmente personalizados.
Por tanto, en este contexto, el riesgo de que un embrión tenga alteraciones cromosómicas es mucho más bajo. La calidad ovocitaria es óptima y, salvo que exista un motivo médico específico, el uso de PGT-A no está recomendado de forma rutinaria.
En los casos en que exista una inquietud concreta sobre enfermedades genéticas hereditarias, también es posible realizar un análisis específico como el PGT-M, independientemente de la edad o el historial de la donante.
Vivir la ovodonación: el duelo genético
Aceptar un tratamiento de ovodonación no es un paso fácil. Muchas parejas y mujeres solteras se enfrentan a un profundo duelo genético. Como directora médica de Vida Fertility Madrid puedo decir que es una de las decisiones más complejas y honestas que uno puede tomar: elegir entre renunciar a la carga genética propia o renunciar a la posibilidad de tener un hijo.
Cuando se toma la decisión de seguir adelante con ovodonación, se abre un nuevo horizonte. La prioridad ya no es la genética, sino la familia que se quiere formar. Y en ese contexto, entender que no es necesario añadir pruebas innecesarias (como el PGT-A en la mayoría de los casos) puede aliviar tanto la carga económica como emocional del proceso.
¿En qué casos sí se podría considerar un DGP en ovodonación?
Aunque no es habitual, hay situaciones específicas donde podría valorarse:
- Presencia de alteraciones genéticas en el varón.
- Fallos de implantación inexplicados, incluso tras varios ciclos con ovodonación.
- Historia clínica de abortos recurrentes sin causa determinada.
- Pacientes con altísima carga emocional que necesitan minimizar riesgos de transferencias fallidas.
Cada caso debe ser estudiado de forma individualizada. En Vida Fertility trabajamos con un enfoque multidisciplinar, y siempre decidimos junto con el paciente si un DGP aporta valor clínico real.
¿Tienes dudas sobre tu tratamiento de ovodonación?
Cada paciente es único. Si estás valorando si un DGP tiene sentido en tu caso, o si quieres que valoremos contigo el enfoque más adecuado para tu tratamiento, te invitamos a reservar una primera visita con nuestros especialistas.
La Dra. Katharina Spies y todo el equipo médico de Vida Fertility están aquí para escucharte, orientarte y acompañarte en cada paso.
Preguntas frecuentes sobre DPG en ovodonación
¿Por qué se hace DGP en ovodonación?
Dra. Katharina Spies responde:
Existen varios motivos clínicos por los que puede recomendarse realizar un Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) incluso en tratamientos con ovodonación:
- Historial de FIV sin éxito con óvulos propios: Cuando una paciente ha pasado por varios ciclos de Fecundación In Vitro sin lograr embarazo, el DGP puede ayudar a determinar si las alteraciones genéticas en los embriones fueron el motivo del fallo.
- Problemas en la calidad del esperma: Si el semen presenta anomalías como baja concentración espermática, movilidad reducida, morfología alterada o una fragmentación de ADN elevada, existe un mayor riesgo de alteraciones genéticas en los embriones, independientemente de la calidad ovocitaria.
- Embriones congelados de ciclos anteriores: Si se dispone de embriones vitrificados, el análisis genético puede realizarse antes de la siguiente transferencia, optimizando las posibilidades de éxito.
- Embrión generado en otra clínica: En casos donde los embriones se han creado en un centro distinto, realizar un DGP puede proporcionar información valiosa sobre su viabilidad genética antes de proceder a la transferencia.
Beneficios de realizar FIV con PGT-A
La Dra. Katharina Spies responde:
Al contrario que con la ovodonación, la fecundación in vitro con PGT-A sí está recomendada porque se ha demostrado que:
- Aumenta de la tasa de implantación La FIV con PGT-A mejora significativamente las probabilidades de que el embrión se implante en el útero y dé lugar a un embarazo saludable.
- Reduce los abortos espontáneos: Muchas pérdidas gestacionales se deben a anomalías cromosómicas. Al transferir solo embriones sanos, reducimos este riesgo.
- Aumenta la tasa de nacidos vivos: Al seleccionar los mejores embriones, aumentamos las probabilidades de tener un bebé sano en casa.
- Reduce los intentos fallidos y optimización del tratamiento: En lugar de realizar múltiples transferencias de embriones sin éxito, el PGT-A permite identificar desde el inicio cuáles tienen más posibilidades de éxito.
- Especialmente recomendado en mujeres de edad materna avanzada
A partir de los 38 años, los óvulos tienen más riesgo de presentar alteraciones cromosómicas. El PGT-A ayuda a reducir los riesgos asociados a la edad.
¿Cuándo es recomendable hacer DGP o DGP en ovodonación?
La Dra. Katharina Spies responde:
Como ya hemos comentado, el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) se recomienda principalmente en situaciones clínicas específicas como:
- Parejas portadoras o afectadas por enfermedades genéticas hereditarias.
- Mujeres con edad materna igual o superior a los 38 años.
- Antecedentes de fallos repetidos en tratamientos de fecundación in vitro.
- Pacientes que han sufrido dos o más abortos espontáneos.
- Embarazos anteriores con malformaciones o hijos con enfermedades genéticas diagnosticadas.
- Resultados anómalos en estudios genéticos como el cariotipo o FISH en espermatozoides.
- Presencia de alteraciones severas en el factor masculino.
¿Es necesario hacer DGP en ovodonación?
El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP o PGT) no es obligatorio en ningún tratamiento de reproducción asistida, sino una herramienta médica que se valora en función de cada caso.
En tratamientos de Fecundación In Vitro con óvulos propios, puede ser recomendable en ciertas situaciones clínicas, como edad materna avanzada, abortos de repetición o fallos previos de implantación.
Sin embargo, en tratamientos de ovodonación, el uso rutinario del DGP no está indicado. Aun así, cada decisión debe individualizarse, siempre priorizando la seguridad y el bienestar del paciente.
¿Tienes dudas sobre tu caso en particular? Reserva una cita con una de nuestras especialistas.
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