¿Qué es la Infertilidad y la Esterilidad? causas, síntomas y diagnóstico

infertilidad

Se estima que la infertilidad podría afectar a entre 48 millones de parejas y 186 millones de personas en edad fértil en todo el mundo, según los datos actuales de la Organización Mundial de la Salud. Hablamos con la Dra. Elena Santiago sobre lo que conocemos como infertilidad y esterilidad.

En Vida Fertility recomendamos que acudas a tu especialista si tras un año de relaciones sexuales sin protección no consigues el embarazo. Incluso, si tienes más de 35 años lo recomendable es no esperar más de seis meses de búsqueda. Además. puede interesarte saber que en España existe un límite de edad para los tratamientos de reproducción asistida.

A menudo empleamos estos dos términos como sinónimos para referirnos a la imposibilidad de lograr un embarazo. En realidad, se trata de dos términos diferentes que hacen referencia a si ya se ha logrado o no un embarazo.

Nos referimos a infertilidad cuando ya ha habido un embarazo, pero por algún problema no ha llegado a término, se ha interrumpido y se ha producido un aborto.

¿Qué es la esterilidad?

Hablamos de esterilidad cuando los pacientes no pueden concebir. Podemos definir a la esterilidad como la incapacidad de reproducirse. Se considera que una pareja es estéril si, tras un año de relaciones sexuales regulares sin usar anticonceptivos, no logra un embarazo.

¿Cómo se diagnostica la infertilidad?

La fecundación de un óvulo y de un espermatozoide es un proceso altamente complejo, en el que cada pieza de este puzle tiene una labor importante para llegar a encajar y formar un embrión. Después, este debe viajar desde las trompas de Falopio hasta el útero, donde implantará para que se geste y evolucione hasta dar a luz al deseado bebé.

Pero volvamos nueve meses atrás. Si en alguno de estos delicados pasos del proceso se produce alguna alteración, tanto en el hombre como en la mujer, el resultado no será el esperado y con ello vendrán la frustración y el desánimo.

Por eso es tan importante el estudio detallado de cada paciente, que dé lugar a un diagnóstico preciso que identifique dónde está el problema y cuál es el camino a seguir con el menor número de intentos.

Existen diferentes pruebas que nos permiten valorar el estado de la fertilidad. De manera inicial, y para empezar el proceso, necesitamos saber todo lo que ha pasado hasta llegar a conocernos, es decir, lo que conocemos como historia clínica. Después pondremos el foco en cada uno.

Pruebas de fertilidad femenina

Para el estudio de la mujer necesitamos:

  • Estudio hormonal en sangre para valorar: la AMH (hormona antimülleriana) con la que junto a la ecografía folicular podremos saber con más fiabilidad el estado de la reserva ovárica.
  • Ecografía para recuento folículos antrales. Con esta prueba veremos la media de folículos que se generan en cada ciclo menstrual y por tanto, podremos estimar la respuesta de la paciente a una estimulación ovárica para una posterior FIV.
  • Histerosalpingografía (HSG), prueba que se realiza para determinar que las trompas de Falopio son permeables, es decir, que no estén obstruidas.

Saber más sobre estudio de fertilidad.

Pruebas de fertilidad masculina

Para el estudio del hombre es imprescindible realizar:

Después de tener una primera aproximación llega el paso para las pruebas más avanzadas que nos permiten valorar diferentes aspectos como: la genética, la inmunología, el estado del endometrio, entre otras.

¿Cuáles son las principales causas de infertilidad?

Como ya te hemos hablado en este artículo, la infertilidad puede ser tanto masculina como femenina.

Principales causas de la infertilidad masculina:

  • Baja producción o mala calidad de los espermatozoides debido a: la no descendencia de los testículos, defectos genéticos, diabetes o infecciones de enfermedades de trasmisión sexual (clamidia, gonorrea, orquitis o VIH), varicocele (o agrandamiento de las venas en los testículos).
  • Problemas con la eyaculación: eyaculación precoz, fibrosis quística, obstrucción en el testículo o lesión en los órganos reproductores.

Principales causas de la infertilidad femenina:

  • Menopausia precoz o cuando los ovarios dejan de funcionar antes de los 40 años.
  • Trastornos de ovulación como son los hormonales, un ejemplo de ello es debido al síndrome del ovario poliquístico. El exceso de prolactina (hormona que estimula la producción de leche materna). El hipertiroidismo o hipotiroidismo (exceso o déficit de hormonas tiroideas). Además, el ejercicio físico excesivo, los trastornos alimenticios o tumores también pueden afectar a la ovulación.
  • Las anomalías uterinas o cervicales que pueden impedir que el embrión llegue a implantar en el útero materno (pólipos, tumores benignos o fibromas uterinos).
  • Adherencias pélvicas o cicatrices que se forman tras una infección, apendicitis, endometriosis o cirugía.
  • El daño o bloqueo de una o ambas trompas de Falopio como es el Hidrosalpinx (acumulación de líquido en el interior de las trompas).
  • La endometriosis, o cuando el tejido endometrial crece fuera del útero, afecta al funcionamiento de los ovarios, el útero y las trompas de Falopio.

Existen algunos factores comunes de infertilidad:

  • Infertilidad causada por el cáncer y su tratamiento con radiación o quimioterapia.
  • Factores ambientales como los pesticidas, químicos o radiación, además de estilos de vida poco saludables como fumar, beber y consumir drogas.

Tipos de esterilidad

Como ya hemos mencionado, aunque muchas veces se confunde con infertilidad, la esterilidad se refiere específicamente a la imposibilidad de conseguir un embarazo, incluso tras un año de relaciones sexuales sin protección. Su origen puede ser muy variado, tanto en la mujer como en el hombre.

Conocer los distintos tipos de esterilidad es clave para orientar el diagnóstico y el tratamiento de forma precisa.

Causas de esterilidad en la mujer

Un 33% de las causas por las que no se consigue el embarazo es debido a factores femeninos pueden interferir en cualquiera de las etapas del proceso reproductivo: desde la ovulación hasta la implantación embrionaria. Las causas más frecuentes incluyen:

  • Alteraciones hormonales (factor endocrino):
    Problemas en la regulación hormonal del ciclo menstrual pueden provocar anovulación, mala calidad ovocitaria o fallos ováricos prematuros. Muchas veces, estas alteraciones se traducen en ciclos irregulares, amenorrea o baja reserva ovárica.
  • Problemas en las trompas de Falopio (factor tubárico):
    Las trompas deben estar sanas y permeables para permitir el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide. Infecciones previas, cirugías, endometriosis o salpingitis pueden provocar obstrucciones o adherencias que impidan la fecundación.
  • Alteraciones del cuello uterino (factor cervical):
    Malformaciones, infecciones crónicas o alteraciones en el moco cervical pueden dificultar el paso de los espermatozoides hacia el útero.
  • Anomalías uterinas (factor uterino):
    Pólipos, miomas, sinequias o malformaciones congénitas del útero pueden interferir con el transporte del embrión o con la implantación.

Causas de esterilidad en el hombre

El estudio del factor masculino es igual de importante. En nuestra experiencia clínica, hasta el 33% de los casos de esterilidad involucran alguna alteración en el varón. Estas son las más frecuentes:

  • Desequilibrios hormonales (factor pretesticular):
    Disfunciones en las hormonas responsables de la espermatogénesis, como la FSH, LH o testosterona, pueden comprometer la producción espermática.
  • Afecciones testiculares (factor testicular):
    Enfermedades como el varicocele, orquitis, criptorquidia o traumatismos testiculares pueden alterar la estructura y funcionalidad de los testículos, reduciendo la calidad del esperma.
  • Obstrucciones en las vías seminales (factor postesticular):
    Aunque los testículos produzcan espermatozoides, estos pueden verse retenidos por obstrucciones en los conductos deferentes, infecciones crónicas, o problemas de eyaculación como la retrógrada o la disfunción eréctil.
  • Baja calidad espermática (factor espermático):
    Concentración, movilidad o morfología anormal de los espermatozoides pueden hacer que la fecundación natural no sea posible.

En Vida Fertility, abordamos estos diagnósticos con sensibilidad y profesionalidad, ofreciendo tratamientos efectivos y adaptados a cada situación.

Infertilidad secundaria: Si ya tengo un hijo, ¿puedo tener problemas para tener el segundo?

Así es, se trata de lo que se conoce como infertilidad secundaria y es más frecuente de lo que parece.

Las causas pueden ser algunas de las ya descritas en este artículo, por el paso del tiempo y la edad o a consecuencia del primer embarazo, como puede ser una posible infección pélvica o la aparición de adherencias uterinas.

Si tienes más dudas o quieres hablar directamente con un especialista en fertilidad ponte en contacto con nosotros y estaremos encantados de acompañarte.

¿Cómo puedo saber si soy infértil?

Esta es, sin duda, una de las preguntas más frecuentes en consulta. Y la respuesta no siempre es sencilla, porque la infertilidad no suele presentar síntomas evidentes. En la mayoría de los casos, se descubre cuando una pareja lleva varios meses intentando tener un hijo sin éxito.

El primer paso para saber si hay infertilidad es consultar con un especialista cuando:

  • Han pasado más de 12 meses manteniendo relaciones sin protección (6 meses si la mujer tiene más de 35 años).
  • Hay antecedentes médicos que puedan afectar a la fertilidad (cirugías, infecciones, trastornos hormonales).
  • Existen ciclos menstruales irregulares o muy dolorosos.
  • Se han tenido embarazos previos, pero no se consigue uno nuevo.

En Vida Fertility, realizamos un estudio completo tanto de la mujer como del hombre para entender la causa y guiar el tratamiento más adecuado.

Como saber si una mujer es infértil

Para evaluar la fertilidad femenina, analizamos varios aspectos:

  • Historia clínica y ginecológica detallada.
  • Análisis hormonales para comprobar si todos los niveles son óptimos.
  • Ecografía transvaginal para valorar la reserva ovárica mediante recuento de folículos antrales.
  • Prueba de la hormona antimülleriana (AMH), un marcador fiable de la reserva ovárica.
  • Histerosalpingografía para ver si las trompas están permeables.
  • Histeroscopia o laparoscopia, en casos donde sospechamos endometriosis o alteraciones uterinas.

Como ginecóloga, suelo decirles a mis pacientes: «Saber nos da poder». Conocer el estado de tu fertilidad te permite tomar buenas decisiones, sin esperar más tiempo del necesario.

Cómo saber si un hombre es infértil

La evaluación del varón comienza con una prueba sencilla y muy reveladora: el seminograma o análisis de semen. Este examen valora:

  • Concentración espermática.
  • Movilidad.
  • Morfología.
  • Volumen, pH, viscosidad y otros parámetros relevantes.

En algunos casos, solicitamos también análisis hormonales, ecografía testicular o un test de fragmentación del ADN espermático, especialmente cuando hay antecedentes de abortos o baja calidad espermática persistente.

Un dato clave: más del 33% de los casos de infertilidad en pareja tienen un origen masculino, por lo que el estudio del hombre es tan importante como el de la mujer (otro 33%, el resto se atribuye a causas mixtas o de origen desconocido).

FAQs sobre infertilidad

¿Cómo afectan los tratamientos de quimioterapia a la fertilidad masculina?

Los tratamientos de quimioterapia y radioterapia pueden afectar significativamente la fertilidad en los hombres, ya que atacan células de rápida división, como las que producen espermatozoides.

Esto puede dañar tanto a los espermatozoides como a las células madre que los generan (espermatogonias), lo que puede provocar infertilidad temporal o permanente. Además, si la radioterapia afecta al cerebro (hipotálamo e hipófisis), puede alterar la producción hormonal necesaria para la formación de esperma y reducir los niveles de testosterona.

¿Cómo afectan los tratamientos de quimioterapia a la fertilidad femenina?

En las mujeres, la quimioterapia y la radioterapia pueden reducir la reserva ovárica, especialmente si la radiación se aplica en la zona pélvica. Esto aumenta el riesgo de fallo ovárico prematuro o menopausia precoz.

La edad es un factor clave: las mujeres más jóvenes tienen más posibilidades de conservar óvulos. Además, si el útero se ve afectado, puede dificultar la implantación del embrión o llevar a abortos y partos prematuros. Estos tratamientos también pueden alterar el equilibrio hormonal, provocando cambios en los ciclos menstruales.

¿Qué pasa si no logro quedarme embarazada en 12 meses?

Si después de un año teniendo relaciones sexuales frecuentes y sin protección no se consigue un embarazo, lo más recomendable es consultar con un especialista en fertilidad. En mujeres mayores de 35 años, este plazo se reduce, y se aconseja buscar ayuda médica tras seis meses de intentos sin éxito.

Si te sientes identificada con alguno de estos casos o llevas tiempo buscando el embarazo, te invito a dar el primer paso. En Vida Fertility estamos para escucharte, ayudarte y acompañarte con el mejor equipo médico y humano.

Solicita ya tu primera consulta en Vida Fertility y descubre cuál es el mejor camino para lograr tu embarazo. Te esperamos.

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